Por los sonidos de un mercado callejero tailandés.
Por el brillo de baúles, con tesoros universales.
Por los aromas de barricas, repletas de licores perdidos.
Me visita el arcángel.
Y escribo…
MentesSueltas
Espacio dedicado a las Mentes Sueltas, las que no tienen un lugar y esperan el ansiado movimiento. Una plaza imaginaria... para jugar libremente, sueltos.
Un balcón en Palermo.
Lunas sin reflejos,
arden en los salones
sometidos por el incienso.
En la calle,
adoquines ausentes del atrevimiento
de tus tacos rojos.
El rimel desolado
de tus versos.
Yace quieto, en la nube
de mis recuerdos.
Nunca tuve tu vientre.
Y no lo olvido.

Tus ojos turcos,
tus caderas negras
y ese satén que me hace mal.
MentesSueltas

Más frágil que el cristal
fue mi amor
junto a ti...
Cristal tu corazón, tu mirar, tu reír...
Tus sueños y mi voz
y nuestra timidez
temblando suavemente en tu balcón...
Y ahora sólo se
que todo se perdió
la tarde de mi ausencia.
Ya nunca volveré, lo se, lo se bien, ¡nunca más!
Tal vez me esperarás, junto a Dios, ¡más allá!
Cristal Tango (1944)
José María Contursi
Un cristal gotea
mi otoño.
No hice promesas
de callejones
ardientes.
Sólo te amé,
del otro lado del deseo.
No olvido, por placer
tus manos
en mis sentidos.
No recuerdo, por placer
mis ojos
en tus pechos.
No puedo, por placer
gastar tu fuego
con mi madera noruega.
No quiero, por placer
dejar tu pasión
demorada en mi espalda.
No olvido
No recuerdo
No puedo
No quiero
Por placer.
MentesSueltas
He pintado tu cuerpo
y no alcanzó.
He mirado tus ojos
y se han cerrado.
Las plazas sepias,
sólo me ofrecen
bancos vacíos…
y árboles azules.
Es la vida, la que me devuelve una sonrisa.
O es el blog, el que abre la ventana al 7mo. elemento, sin temor a las sombras que provoca la luz.
Es el blog, la careta de LCD que inunda los sentidos y se definen, a través del otro. Es la vida la que me dijo no lo digas, es el blog el que me animó.
Sos vos y tus risas a otros rostros. Una música lejana de miles de silencios dormidos. Soy yo y mis rincones, misterios y los zumbidos de viejas alas de las mariposas.
O será que nada existe fuera de mi universo y mi realidad es solo mía, nada menos..
A será que los comentarios llegan del espacio que no alcanza a separar mis manos del teclado y mis deseos de letras que fluyen como estas palabras escritas casi transcribiendo al chamal que mi dicta.
Será la mirra de tus pechos, los sueños postergados en viejos bares nuevos.
Será el jarabe de mi sangre que no fluye, se revuelve.
Será que Vinícius me visita y eso es todo. Y punto.
Será el sahumerio de los ojos que no olvido.
Y no sé cuales son. De quien son.
Será no pertenecer al círculo de los bailarines por dinero. Seré yo, será el blog, será mi vida.
Ya no me revuelco en la respuesta.
De donde vienen mis letras, ser á así. Será la vida… Vienen y me basta. Están allí, quemadas en maderas antiguas. En lugares sombríos. En soles inaccesibles, que no llegan para acalorar mi mundo.
Ya soy Borges, cuando lo escucho. Y Pizarnik cuando me asustan mis letras. Estoy siendo Goyeneche en el instante que nace un tango en mi garganta y lo escribo. O me veo luego como Spinetta, aquel lejano, aquel cercano.
Me basta con un instante de Mujica Láinez, dictándome al oído un minuto asombroso. Y me visita Lugones y Marechal, cuando miro fijo el girar de las cucharas, en los cafés indiferentes, de aquellas noches encubiertas.
Estoy feliz y arto de las encriptaciones de ciertos poemas que aun desconociendo su origen, me asustan, me delatan, me enfrentan a una nueva noche sin cielo.
Y llegó el mensaje en la botella rota, el imaginado, el deseado, el que atormenta y saca espuma de mis nudillos dispuestos a todo, como en ese instante que ya se fue.
Y llegó el mensaje.
“de que lugar de ti, sacas y
enlazas
todas estas palabras?
Me asustan,
por lo que me dicen.”
Y llegó el mensaje. Abrí el Word… 4 minutos en los cuales no fui yo. Fuí el que me dicta. Publíquese Sr. Blogger.
MentesSueltas, mucho más.
Fue una trilogía fantástica. Leer y Vivir las imágenes y letras de Malena en su Encendido Bs. As.
Luego ingresar a la ciudad milenaria de Maya y bañarme en el lago Inca de sus signos.
Y de repente el mensaje de Palmoba... un disparo en el bosque.
Gracias a esta “Trinidad” que abrió la puerta de mis dedos y mi mente.