domingo, 12 de octubre de 2008

Cita y sita

Un balcón en Palermo.


Lunas sin reflejos,

arden en los salones

sometidos por el incienso.


En la calle,

adoquines ausentes del atrevimiento

de tus tacos rojos.



El rimel desolado

de tus versos.

Yace quieto, en la nube

de mis recuerdos.



Nunca tuve tu vientre.

Y no lo olvido.



Tus ojos turcos,

tus caderas negras

y ese satén que me hace mal.


MentesSueltas

sábado, 20 de septiembre de 2008



Más frágil que el cristal
fue mi amor
junto a ti...
Cristal tu corazón, tu mirar, tu reír...
Tus sueños y mi voz
y nuestra timidez
temblando suavemente en tu balcón...
Y ahora sólo se
que todo se perdió
la tarde de mi ausencia.
Ya nunca volveré, lo se, lo se bien, ¡nunca más!
Tal vez me esperarás, junto a Dios, ¡más allá!
Cristal Tango (1944)

José María Contursi


Un cristal gotea

mi otoño.

No hice promesas

de callejones

ardientes.

Sólo te amé,

del otro lado del deseo.


MentesSueltas

jueves, 28 de agosto de 2008

Por placer

No olvido, por placer

tus manos

en mis sentidos.


No recuerdo, por placer

mis ojos

en tus pechos.


No puedo, por placer

gastar tu fuego

con mi madera noruega.



No quiero, por placer

dejar tu pasión

demorada en mi espalda.


No olvido

No recuerdo

No puedo

No quiero



Por placer.


MentesSueltas

lunes, 18 de agosto de 2008

Hoy


He pintado tu cuerpo

y no alcanzó.







He mirado tus ojos

y se han cerrado.







Las plazas sepias,

sólo me ofrecen

bancos vacíos…

y árboles azules.



MentesSueltas

sábado, 2 de agosto de 2008

Y llegó el mensaje en la botella rota.

Es la vida, la que me devuelve una sonrisa.

O es el blog, el que abre la ventana al 7mo. elemento, sin temor a las sombras que provoca la luz.


Es el blog, la careta de LCD que inunda los sentidos y se definen, a través del otro. Es la vida la que me dijo no lo digas, es el blog el que me animó.


Sos vos y tus risas a otros rostros. Una música lejana de miles de silencios dormidos. Soy yo y mis rincones, misterios y los zumbidos de viejas alas de las mariposas.

O será que nada existe fuera de mi universo y mi realidad es solo mía, nada menos..

A será que los comentarios llegan del espacio que no alcanza a separar mis manos del teclado y mis deseos de letras que fluyen como estas palabras escritas casi transcribiendo al chamal que mi dicta.


Será la mirra de tus pechos, los sueños postergados en viejos bares nuevos.


Será el jarabe de mi sangre que no fluye, se revuelve.

Será que Vinícius me visita y eso es todo. Y punto.

Será el sahumerio de los ojos que no olvido.

Y no sé cuales son. De quien son.


Será no pertenecer al círculo de los bailarines por dinero. Seré yo, será el blog, será mi vida.


Ya no me revuelco en la respuesta.


De donde vienen mis letras, ser á así. Será la vida… Vienen y me basta. Están allí, quemadas en maderas antiguas. En lugares sombríos. En soles inaccesibles, que no llegan para acalorar mi mundo.


Ya soy Borges, cuando lo escucho. Y Pizarnik cuando me asustan mis letras. Estoy siendo Goyeneche en el instante que nace un tango en mi garganta y lo escribo. O me veo luego como Spinetta, aquel lejano, aquel cercano.


Me basta con un instante de Mujica Láinez, dictándome al oído un minuto asombroso. Y me visita Lugones y Marechal, cuando miro fijo el girar de las cucharas, en los cafés indiferentes, de aquellas noches encubiertas.


Estoy feliz y arto de las encriptaciones de ciertos poemas que aun desconociendo su origen, me asustan, me delatan, me enfrentan a una nueva noche sin cielo.


Y llegó el mensaje en la botella rota, el imaginado, el deseado, el que atormenta y saca espuma de mis nudillos dispuestos a todo, como en ese instante que ya se fue.


Y llegó el mensaje.

“de que lugar de ti, sacas y

enlazas

todas estas palabras?

Me asustan,

por lo que me dicen.”

Y llegó el mensaje. Abrí el Word… 4 minutos en los cuales no fui yo. Fuí el que me dicta. Publíquese Sr. Blogger.

MentesSueltas, mucho más.

Fue una trilogía fantástica. Leer y Vivir las imágenes y letras de Malena en su Encendido Bs. As.

Luego ingresar a la ciudad milenaria de Maya y bañarme en el lago Inca de sus signos.

Y de repente el mensaje de Palmoba... un disparo en el bosque.

Gracias a esta “Trinidad” que abrió la puerta de mis dedos y mi mente.


domingo, 20 de julio de 2008


Laberintos de mesas,

de bares sublevados.



De flores sin manos.

en un vuelo final,

a los recuerdos

que beben

a mi espalda.


Impunemente.



MentesSueltas

miércoles, 9 de julio de 2008

Época

La soledad,

son frutas maduras.



La angustia,

rituales quemados.



La espera,

interiores vacíos.



El llanto,

universos azules.



Me persigue

el delirio de olerte

nuevamente, inmortalmente.





MentesSueltas

viernes, 27 de junio de 2008

La noche del vuelo final

La noche del vuelo final

se partió mi sangre

en infinitos pedazos azules.

Aun hoy,

en las luces sombrías de la noche

te recuerdo.

Aun hoy,

en los soles apagados

de mis amaneceres fríos

te presiento.

Aun hoy,

me siento llorar

y me duele

la sequía de mis venas

arenosas.


MentesSueltas


Anna Vikentievna Dravgalis es una triste víctima del régimen comunista soviético y el desastre de Chernobyl. Durante la 2 ª Guerra Mundial había sido enviada desde su patria Bielorrusia a Alemania a trabajos forzados para los alemanes. Después de la guerra fue a Canadá junto con su marido Rafael Victorovitch Polansky para encontrar un nuevo hogar. Encontró un trabajo en la Sección rusa de la estación de radio CBS.


Compraron una casa en Montreal y dio a luz a un niño, Viktor Raffalovitch Polansky. Por último recibió la ciudadanía canadiense. Un día recibío una carta diciendo que su madre murió en su ciudad natal Bykhov (Bielorrusia, la Unión Soviética), pidío a ir al funeral. Pero cuando Anna se dirigió a Dravgalis Bielorrusia llegó a saber que su madre había muerto unos 10 años antes y que la carta acerca de su muerte era una falsedad - sólo una broma cruel orquestada por la KGB.


Ella nunca pudo volver a su casa en Montreal. Su pasaporte canadiense fue confiscado por las autoridades soviéticas. Desde ese momento Anna se encerró en su casa casi como un prisionero durante más de 30 años.


Su correspondencia era censurada, todos sus intentos de ponerse en contacto con la familia fueron detenidos. Autoridades de Belarús declararon que había colaborado con los alemanes durante la 2 ª Guerra Mundial y no le permitieron encontrar cualquier empleo adecuado.


Ella sobrevivió haciendo pequeños trabajos de costura y el cultivo de hortalizas en un pequeño jardín. Pero es contaminada por la lluvia radiactiva de Cesio-137 del desastre de Chernobyl.

Foto de Vaclav Vasku, 24 de marzo de 2005.