
Y el aprendiz de tus gemidos.
Espacio dedicado a las Mentes Sueltas, las que no tienen un lugar y esperan el ansiado movimiento. Una plaza imaginaria... para jugar libremente, sueltos.
.Vereda marrón de vagabundos,
balcones abiertos
con sonidos cercanos al oído.
Misteriosas rejillas de los sótanos
y sombras que juegan,
en un ajado portal de cedro.
que retiene el alma de un pibe.
Nuestro suburbio, nuestro cosmos.
Barrio, lugar imaginado,
novelesco y añorado por siempre.
La espera nos muerde planeando la vuelta,
que nunca será,
nos vuelve mustios.
Recuerdos y crepúsculos.
La espera, el barrio y el regreso.
Una conjunción inalcanzable.
MentesSueltas
Laberintos de presencias,
de nostalgias sublevadas.
De flores sin manos
en un vuelo final,
a los recuerdos
que beben a mi espalda.
Impunemente...
MentesSueltas